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Consejería de Educación. Junta de Extremadura
vega lyra

Estrellas que cuentan historias VII

Vega en la constelación de Lyra, la historia de Orfeo y Eurídice.

Este viernes queríamos hablar del triángulo de verano, ya conocemos al Boyero, la Corona Boreal y ahora nos toca localizar las estrellas que forman el Triángulo estival ; sus vértices son las estrellas AltairDeneb y Vega, y conecta las constelaciones AquilaCygnus y Lyra respectivamente.

Vega es la segunda estrella más brillante del Hemisferio Norte (después de Arturo) y la quinta más brillante del cielo nocturno.

Entre los días 21 y 22 de abril, en su zona se produce la lluvia de meteoros conocida como las Líridas, que toma el nombre de su constelación.

Comenzaremos hablando de Lyra porque ya sabéis que nos encantan los mitos y  las historias interesantes, en este caso, Lyra representa la lira de Orfeo, el músico y poeta de la mitología griega que fue asesinado por las bacantes. Cuando murió, su lira fue arrojada a un río. Zeus envió un águila para obtener la lira y los colocó a ambos en el cielo.

Orfeo era el hijo del rey tracio Oeagrus y la musa Calliope. Cuando era joven, el dios Apolo le dio una lira dorada y le enseñó a tocarla, y su madre le enseñó a escribir versos.

Orpheus era conocido por su habilidad para encantar incluso piedras con su música, por sus intentos de salvar a su esposa Eurydice del inframundo, y por ser el arpista y compañero de Jason y los Argonautas.

Sin Orfeo y su música, los argonautas no habrían podido pasar las Sirenas, cuya canción atraía a los marineros, lo que usualmente resultaba en que los marineros estrellaran sus barcos en las islas donde vivían las sirenas. Cuando los argonautas se acercaron a las islas, Orfeo dibujó su lira y tocó música que ahogaba las llamadas de las sirenas.

La historia más famosa sobre Orfeo es la de la muerte de su esposa Eurídice. Eurydice estaba tratando de escapar de un sátiro en su boda, y cayó en un nido de víboras. Fue mordida en el talón y murió. Orfeo encontró el cuerpo y, profundamente conmocionado, tocó canciones que hicieron llorar a los dioses y a las ninfas. Los dioses sintieron lástima por él y le aconsejaron que viajara al inframundo e intentara recuperar Eurydice. Orfeo siguió su consejo, irá a buscarla al infierno, el Hades, para traerla de vuelta a la vida.

Orfeo bordea el mar Jonio hasta llegar al río Estigia, donde Caronte y su barca esperan para llevar a los muertos al otro lado, es decir, al infierno. Orfeo, que en su viaje sólo lleva su lira, toca el instrumento. Caronte, conmovido por la música, acepta llevar a Orfeo en su barca. Al otro lado está el can Cerberos, un perro de tres cabezas que también sucumbe a la música de la lira de Orfeo.

Finalmente, el héroe llega hasta la reina del infierno, la esposa de HadesPerséfone. Ella decide permitir a Eurídice que vuelva al mundo de los vivos, pero con una condición: si Orfeo se vuelve a mirar a su esposa antes de salir por completo del inframundo y llegar a la luz del día, Eurídice volverá al Hades, y para siempre.

Orfeo acepta y se reúne con Eurídice. Los dos afrontan su camino de salida del Hades, a través del lago Estigia y después un estrecho pasadizo que los lleva de nuevo a la tierra. Orfeo siente varias veces la tentación de girarse para comprobar si Eurídice le sigue o si Perséfone le ha engañado y quien va detrás de él es un demonio. Sin embargo, resiste, y cuando él ya está fuera del Hades, se gira a mirar a su esposa, pero a ella todavía le faltaba un paso para salir del inframundo y llegar a la luz del sol, y se desvanece ante el desesperado Orfeo.

Solo, desolado, como si dejase en las sombras la mitad de si mismo, Orfeo vuelve a la superficie de la tierra. Ya nada podrá hacerlo sonreír. Su canto se hace triste para siempre, de una tristeza infinita, como si el poeta estuviera sólo esperando el momento de la muerte para volver a ver a su amada.

Dicen que mucho después, tras haber errado por toda Tracia para liberarse de su desesperación, y después de haber fundado su religión, Orfeo perdió la vida de manera extraña. Las Bacantes enamoradas del poeta intentaron seducirlo. Y él, negándose a ellas en nombre del recuerdo de Eurídice, trató de escapar por el bosque. Pero las mujeres tracias lo siguieron y consiguieron atraparlo. Furiosas, le despedazaron las ropas y le rasgaron la carne. Su cabeza, sin embargo, erró por las aguas dejando todavía oír su voz, y donde se posó se erigió un santuario.

Hecho pedazos el cuerpo del poeta, su alma al fin libre pudo partir a los Infiernos. Y allí unido a Eurídice, deambula por las melancólicas praderas y bosquecillos del reino de Plutón, cantando al amor, más y más grande que la muerte.

 

Esta vez hemos disfrutado y sufrido a la vez al escuchar esta conmovedora historia de amor que tiene su reflejo en estas constelaciones que dejamos a continuación para que os resulte más sencillo encontrarlas durante la noche y esperamos que, en cuanto las localicéis nos lo contéis.

¡¡¡Deseamos que os guste!!!  

 

triángulo de verano

LYRA 01

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